🕯️Perdí a mi hermano… y una parte de mí que no ha vuelto - 🕯️ I Lost My Brother… and a Part of Me That Never Came Back

 Él era mi hermano mayor.

Uno de los hijos que mi papá tuvo antes que a mí.
Solo compartimos en persona una vez en Puerto Rico, pero eso nunca impidió que estuviéramos cerca.

Hablábamos todos los días.
Nos acompañábamos por videollamada mientras yo cocinaba, mientras él trabajaba o simplemente cuando queríamos hablar de la vida.
Él me enseñó, a distancia, cómo cortar el pelo… y gracias a eso, le corté el pelo por primera vez a mi hijo menor.

Aconsejábamos uno al otro.
Nos tomamos traguitos en llamada.
Nos reíamos. Nos desahogábamos.
Éramos hermanos, sí… pero también amigos.

Por eso, cuando en

 me dieron la noticia de que había muerto, algo en mí se rompió para siempre.

No entendía cómo podía irse alguien con quien yo acababa de hablar.
No podía aceptar que esa voz que me acompañó en tantos momentos… ya no volvería a sonar.

Ese diciembre se sintió más oscuro.
Más frío. Más injusto.

No tuvimos la infancia juntos,
pero me dolió como si hubiera perdido a alguien que siempre estuvo aquí… porque de alguna forma, así fue.

Fue un hermano que no necesitó vivir en mi casa para habitar mi corazón.

Y desde entonces,
una parte de mí se fue con él…
y otra sigue aquí escribiendo para que su voz no se apague en la mía.


- English


He was my older brother.

One of my dad’s children before me.
We only met once in person, in Puerto Rico, but that didn’t stop us from being incredibly close.

We talked every single day.
He kept me company over video calls while I cooked, cleaned, or worked from home.
He taught me how to cut hair… and because of that, I gave my youngest son his very first haircut.

We gave each other advice.
We had drinks together on the phone.
We laughed. We opened up.
We weren’t just siblings—we were friends.

That’s why, when I got the news that he had passed away…
something inside me shattered.

I couldn’t understand how someone I had just spoken to could be gone.
I couldn’t believe that the voice that had been with me through so many days… was now silent forever.

That December felt darker.
Colder. Unfair.

We didn’t share a childhood,
but losing him felt like losing someone who had always been here… because in many ways, he had.

He was a brother who didn’t need to live in my house to live in my heart.

And ever since then,
a part of me went with him…
and another part is still here, writing,
so that his voice can echo through mine.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Bienvenida a mi desahogo - Welcome to My Release

La niña que perdió todo antes del año - The Girl Who Lost Everything Before Her First Birthday

Crecí sin saber cómo suena su voz - I Grew Up Without Knowing the Sound of Her Voice